jueves, 20 de noviembre de 2014

Los testigos de Jehová

Bibliografía

El reino de Mil años de Dios se ha acercado ed. 1975 Watch Tower Bible and Tract Society
El Nombre Divino,  ed 1990 Watch Tower Bible and Tract Society
Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras,  Watch Tower Bible and Tract Society
Ediciones varias revista Atalaya  Watch Tower Bible and Tract Society
La Santa Biblia, Reina Valera Versión 1960 S.B.U.
Dios Habla Hoy Cuarta Ed. 1984 Sociedades Bíblicas Unidas
The Greek New Testament Tercera edición SBU 1975
Nuevo Testamento Puebla, Ed. Paulinas Edición Pastoral 1981
Los cuatro evangelios Edicones Paulinas, 1991



Los testigos de Jehová

            Es la segunda más grande religión que se autodenomina cristiana y asegura basar sus enseñanza en la Biblia, pero este manual permitirá conocer a quienes lo estudien que ésto no es así.

Historia
            El origen de esta religión se remonta al año 1872 cuando un grupito de hombres no asociados con los adventistas ni afiliados con ninguna de las sectas religiosas de la cristiandad (El reino de mil años de Dios se ha acercado, pág. 185) se reúne en Pittsburgo, Pennsylvania, EE.UU., con la finalidad de estudiar las Santas Escrituras independientemente de las congregaciones existentes pera no ver la Biblia a través de cristales sectaristas (El reino..., pág, 186).
    Estos hombres, encabezados por Charles Taze Russell -de veinte años de edad por esa época- estaban intensamente interesados en la segunda venida del Novio celestial, Jesucristo (El reino...pág 186), por lo que orientaron sus estudios a tratar de descubrir la fecha en la que tendría lugar tal acontecimiento. El empeño que pusieron en sus investigaciones los llevó a «descubrir» que aunque el regreso de Jesucristo a la Tierra sería invisible, algunas manifestaciones que tendrían lugar servirían de evidencia a los hombres de la ocurrencia de ello: El regreso de Cristo sería un regreso invisible, él no vendría visiblemente en la carne como hombre materializado, sino invisiblemente en el espíritu, puesto que ya no era carne y sangre. Por lo tanto, su llegada sería invisible para los hombres.... Pero se pondría de manifiesto por evidencias (Ob. cit. pág 186), aseguraron Russell y sus seguidores. 
  Continuando con sus estudios bíblicos, estos «estudiantes escrutadores» consideraron los «tiempos de los Gentiles» mencionados por Jesucristo como señal de su venida (Lucas 21:24) y los asociaron arbitrariamente con los «siete tiempos» profetizados por Daniel a Nabucodonosor (Daniel 4:16, 23, 25 y 32) dándoles una interpretación muy peculiar. Hecha esta disquisición, a Russell y sus asociados, agrupados en la International Bible Students Association –Asociación Internacional de Estudiantes de la Biblia- sólo les faltaba determinar cuándo terminarían los «tiempos de los Gentiles».
    Los testigos de Jehová, en el libro «El reino de mil años de Dios se ha acercado», página186, dicen acerca de esto:
¿En qué fecha determinaron aquellos estudiantes de la Biblia que terminarían legalmente ante Dios aquellos «siete tiempos» de la dominación gentil de la Tierra? Bueno, en aquel tiempo, en Brooklyn, Nueva York, cierto George Storrs publicaba una revista mensual llamada «Bible Examiner» (El escrutador de la Biblia). En el año 1876, Russell, de veinticuatro años de edad, contribuyó un artículo sobre ese tema a aquella revista. Fue publicado en el Volumen XXI, Número 1, que fue el número de octubre de 1876. En las páginas 27 y 28 de ese número se publicó el artículo de Russell bajo el título «Tiempos de los Gentiles: ¿Cuándo terminan?» En ese artículo (página 27) Russell dijo: «Los siete tiempos terminarán en 1914 A.C.».
    En 1877 Russell, en el libro Tres mundos y la siega de este este mundo, editado con la participación de Nelson H. Barbour, da a conocer que el fin de los Tiempos de los Gentiles en 1914 E.C. sería precedido por un periodo de cuarenta años caracterizado por una siega de tres años y medio, que había comenzado en 1874 E.C.(Ob. cit., pág. 187), asegurando que esta «siega» estaba bajo la dirección invisible de Jesucristo cuya presencia o parousía había comenzado en 1874. Los «estudiantes escrutadores» llegaron a esta conclusión luego de tomar el período de la creación como «días de mil años» cada uno, considerando que éstos simbolizaban los seis mil años que el pecado reinaría sobre la creación. De esa manera determinaron que la creación de la primera pareja había tenido lugar el año 4128 antes de la Era Cristiana, fecha a la añadieron los dos años de la supuesta permanencia en estado inocente de Adán y Eva; esto les dio como resultado 4126 que fijaron como año de la entrada del pecado en el hombre. Por tanto, 6.000 (años del reinado del pecado), contados desde año 4126 (supuesto ingreso del pecado) resultó 1874 E.C., año que fijaron como el fin de los seis milenios de pecado y el comienzo del reinado milenial de Jesucristo.
    Es debido a este «descubrimiento» que la revista religiosa que Russell comienza a publicar a partir de julio del 1879 lleva por título El vigía de la torre de Sion y heraldo de la presencia de Cristo (Zion’s Watch Tower adn Herald of Christ´s Presence), ya que anunciaba como heraldo que la presencia invisible de Cristo había empezado en 1874 (Ob. cit. Pág. 187). Esta presencia invisible había de continuar hasta el fin de los Tiempos de los Gentiles en 1914, cuando las naciones gentiles serían destruidas y el resto de la clase de la ‘virgen casta’ sería glorificado con su novio en el cielo por muerte y resurrección a la vida en el espíritu (Ob. cit. Pág. 188).
     La fecha para tal glorificación fue señalada para el 1 de octubre de 1914, y el resto de la «virgen casta» esperaba con sumo interés la llegada del gran día.
    Entretanto, en 1844 Russell funda en Brooklyn, Nueva York, la Sociedad Watch Tower Bible and Tract, casa editora de este grupo religioso hasta la actualidad, de la que sería su primer presidente.
       Llegado el día señalado para la glorificación de la «virgen casta», al ingresar en la oficina central de la Sociedad, Russell anunció al personal: Los Tiempos de los Gentiles han terminado y sus reyes ya han tenido su día. Sin embargo ninguna de sus lúgubres predicciones se cumplió, y el 31 de octubre de ese año Russell dejó de existir,  siendo sucedido en la presidencia de la Sociedad por Joseph F. Rutherford.
    Comentando las fallidas predicciones de su fundador, Los testigos de Jehová dicen que Necesariamente algo se calculó mal.(Ob. cit. Pág. 188).
    El nuevo presidente de la Watch Tower Bible and Tract Society llevó a sus seguidores a una confrontación con el gobierno de Estados Unidos, que participada en la I Guerra Mundial, debido a su negativa a servir en las fuerzas armadas. Resultado de ésta fue el enjuiciamiento de Rutherford y siete de sus más cercanos colaboradores, quienes fueron sentenciados a veinte de penitenciaría, pena que comenzaron a cumplir a partir del 21 de junio de 1918 en la Penitenciaría Federal de Atlanta, Georgia.No obstante la sentencia, el 25 de marzo del año siguiente fueron excarcelados y devueltos a Brooklyn, donde fueron liberados al día siguiente previo pago de una fianza de diez mil dólares cada uno.
    Una vez en libertad, Rutherford y sus colaboradores comenzaron a mostrarse ante la opinión pública como «mártires de Jesucristo» y, considerando que la situación mundial exigía una acción valerosa por parte de los estudiantes de la Biblia consagrados (Ob. cit. Pág 192), iniciaron los preparativos para una asamblea general que se llevó a cabo en Cedar Point, Lake Erie, entre el 1 y el 8 de setiembre de 1919. En ella, el día 5, se anunció la aparición a partir del 1 de octubre de la revista The Golden Age (La edad de oro), que sería compañera de La Atalaya en la propagación de sus doctrinas.
    Pero, y a despecho de la «acción valerosa», problemas cada vez más graves amenazaban la continuidad de la Sociedad y ponían en peligro su unidad, pues llegaron a formarse grupos con nombres tales como «Estudiantes de la Biblia», «Estudiantes de la Biblia Asociados», «Russellistas enseñando la verdad según la promulgó el Pastor Russell», «Inmobles», entre otros, que pugnaban por el control de ésta. Estas rivalidades obligaron a Rutherford y sus seguidores a organizar una asamblea internacional, la que se realizó en Columbus, Ohio, el 26 de julio de 1931. En ella se dio lectura a una resolución denominada «Un nuevo nombre» en la cual, luego de condenar a los disidentes y efectuar una serie de disquisiciones, se concluye;... por lo tanto gozosamente aceptamos el nombre que la boca de Jehová Dios ha pronunciado, y deseamos ser considerado como, y llamados por el nombre, de testigos de Jehová.-Isa. 43:10-12; 62:2; Rev.12:17. (Ob. cit. Pág. 240-241).
     En 1935, luego de haber enseñado durante más de cincuenta años que solamente 144,000 testigos heredarían la vida eterna en el cielo –el resto de la humanidad sería aniquilado- «descubrieron» que había otras ovejas que también heredarían la vida eterna, pero no en el cielo sino en la Tierra. Durante la presencia o parousía del Rey Jesucristo desde el año 1914 E.C., ha habido solo un resto de esos judíos espirituales en la carne en la Tierra. Fue particularmente desde el año 1935 en adelanta, después de la identificación de los que componían «la grande muchedumbre» de adoradores de Dios y su Cordero... (Ob. cit., pág, 280).
    Rutherford fallece el 8 de enero de 1942 y su muerte es anunciada en la página 48 de La Atalaya del número de marzo del mismo año. Al comentar su muerte en las páginas 246 y 247 de la edición 1975 del libro El reino de mil años de Dios se ha acercado, los testigos de Jehová escriben: La historia de más de treinta años desde entonces muestra que su muerte marcó el fin de una época en las actividades modernas de los testigos cristianos de Jehová. Algo que en la actualidad resulta cierto ya que después de la muerte de Natan H. Knorr, sucesor de Rutherford, la sociedad es dirigida por un grupo de personas que permanece en el anonimato, tal vez con la finalidad de rodear con un halo de divinidad, o misterio, a la cúpula dirigencial.

Sus doctrinas refutadas por la Palabra de Dios

            Siendo el propósito de este estudio el permitir a sus lectores acceder de manera breve, mas no superficial, al conocimiento de las principales doctrinas de los testigos de Jehová, en esta sección se analizará algunas de ellas confrontándolas con lo enseñado por el Señor a través de las Sagradas Escrituras.

La Biblia
     Los testigos de Jehová poseen una versión propia de las Escrituras la que llaman Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, la que pese a su declaración de que Es una traducción exacta y, en gran parte, literal de los idiomas originales, agregando que no es una paráfrasis libre en la que los traductores omitan detalles que consideren de poco interés o añadan ideas que crean han de ser útiles (Razonamiento a partir de las Escrituras, página 35), no pasa de ser una aberrante e interesada perversión de los manuscritos originales, los que sus «eruditos traductores», que se esconden en el anonimato no se sabe si por vergüenza o por temor, tergiversan, omiten y añaden palabras, según el caso, al traducir, manipulándolos para respaldar sus enseñanzas. Entre las muchas aberraciones que existen en su pervertida traducción, veremos:

El uso del nombre hebreo de Dios (Jehová) en el Nuevo Testamento.  Aun cuando reconocen que ningún manuscrito griego antiguo que poseemos hoy desde los libros de Mateo a Revelación contiene el nombre de Dios en pleno (El nombre Divino, página 23), sus seudotraductores emplean el nombre que Dios dijo a Moisés que utilizara en Egipto (Exodo 3:14) 237 veces, aduciendo que en los lugares donde los escritores de las Escrituras Griegas Cristianas citan de las Escrituras Hebreas que las antecedieron, el traductor tiene derecho de verter la palabra kurios (gr. kurio~) como ‘Jehová’ dondequiera que el nombre divino aparezca en el hebreo original (El nombre... pág. 26).
Refutación.- Esta declaración, aparte de demostrar soberbia, pues pretenden convertirse en correctores de los santos hombres de Dios que escribieron siendo inspirados por el Espíritu Santo (2da. Pedro 1:21), resulta fuera de lugar pues gran parte de los textos citados por quienes escribieron el Nuevo Testamento provienen de la Septuaginta, traducción de los escritos hebreos al griego muy en boga desde antes de los tiempos del cristianismo. También es una clara demostración de la ignorancia de sus parafrasistas y deja en evidencia el motivo por el cual no quieren que sus nombres sean conocidos.
    Debemos tener presente que el Antiguo Testamento no contiene ordenanzas para la Iglesia, pues la Ley fue dada exclusivamente para el pueblo judío.
     El mismo nombre veterotesmentario de Dios es cambiado del hebtro Jehová o Yahveh a Jesucristo.

Adulteración de Juan1:1-4. Los testigos de Jehová declaran que los cristianos respetan profundamente la Biblia y, como es correcto, creen que «toda Escritura es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16). Por eso, el traducir la Biblia es una responsabilidad de gran peso (El Nombre..., pág. 5). No obstante, una simple mirada a la porción materia de este estudio nos demuestra cómo, en su Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, no son respetuosos ni responsables al momento de hacer la traducción:
    1En (el) principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios. 2 Esta estaba en el principio con Dios.3 Todas las cosas vinieron a existir por medio de él, y sin él ni siquiera una cosa vino a existir. Lo que ha venido a existir 4 por medio de él era vida, y la vida era la luz de los hombres.
Analicemos: En esa porción, aparte de su enredada paráfrasis que obliga al común de sus lectores a buscar a alguien que les explique los textos, encontramos una total ignorancia de las reglas gramaticales por parte de sus «eruditos traductores».
    Para conocer la maldad de sus «eruditos traductores» leamos la escritura en griego de Juan 1:1, y sus diversas traducciones, para ver la perversa traducción que hacen de el texto griego sus «traductores».
Griego    jEn ajrch‘/ h\n oJ lovgo~, kai; oJ lovgo lovgo~ h\n pro pro~; ; to;n qeovn, kai; qeo qeo~ h\n oJ lovgo~
    Traducción literal En principio era el Logos (verbo o palabra), y el Logos (verbo o palabra) estaba junto (o con) dios, y dios era el Logos (verbo o palabra).
     Esta traducción concuerda con la versión al latín llamada Vulgata latina: in principio erat Verbum et Verbum erat apud Deum et Deus erat Verbum. En tanto la King James Versión traduce: In the beginning was the Word and the Word was with God, and the Word was God. and the Word was God. Y el Verbo era Dios. Por último, revisemos la edición italiana Italian Riveduta Bible (1927) Nel principio era la Parola, e la Parola era con Dio, e la Parola era Dio
.    Como se puede apreciar, en ninguna versión se inserta el artículo indeterminado (un), inexistente en el griego más que en su Traducción... En (el) principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios. Esto lo hacen con la evidente mala fe de negar la naturaleza divina de quien nacido como hombre se llama Jesús.
       En los versículos siguientes: 2 Este estaba en [el] principio con Dios. 3 Todas las cosas vinieron a existir por medio de él, y sin él ni siquiera una cosa vino a existir. Lo que ha venido a existir 4 por medio de él era vida, y la vida era la luz de los hombres, podemos notar que sus «eruditos traductores» no tienen siquiera el conocimiento básico de la construcción gramatical. Allí vemos que a partir del versículo 2 utilizan el pronombre masculino –Este- para referirse al sujeto femenino –palabra– a que hace referencia el primer párrafo. Existe un hecho por demás curioso. Los nombres de los miembros del comité que efectuó La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras nunca fueron dados a conocer, ya que según los Testigos... la Traducción... no fue producida con el objetivo de glorificar o sostener la memoria del nombre de hombres. Por lo que los hombres que forman el comité de traducción han indicado a la Junta Directiva de la Sociedad su deseo de permanecer anónimos, y específicamente no desean que sus nombres sean publicados mientras estén en vida ni después de su muerte. Ahora se puede preguntar -¿Por qué es tan importante que sean anónimos? Obviamente porque no desean ser objeto de mofa debido a su osadía de acometer una traducción desconociendo los idiomas originales y las reglas gramaticales más elementales.
Pervertida traducción de las palabras hebrea ru^ach (roo’-akh ruach= j’Wr)) )) y griega pneuma (pnyoo’-mah=pneuma)
      Estos vocablos cuya traducción al español es «espíritu», «viento» o «aliento» es perversamente traducido a fuerza activa ((ru^ach Génesis 1:2) y a «expresión inspirada» (pneuma) en Timoteo 4:1 y en dos versículos de Apocalipsis (16:13, 14). Lo hacen porque su doctrina no acepta que el Espíritu Santo sea una persona ni acepta que los espíritus hablen. Sin embargo, como el diablo no hace nada perfecto, en Hechos aceptan que el Espíritu Santo habla: el espíritu dijo: «¡Mira! Tres varones te buscan». (Hechos 10:20).
     Aunque cuando uno les hace notar ese texto, ellos tratan de darle otra interpretación.

La extraña traducción de Hechos 20:28 Este texto, que figura en los manuscritos griegos más antiguos y confiables así:prosevcete eJautoiò kai; panti; tw‘/ poimnivw/, ejn w|/ uJmaò to; pneu‘ma to; a{gion e[qeto ejpiskovpou~ poimaivnein th;n ejkklhsivan tou‘ qeou‘, h}n periepoihvsato dia; tou‘ ai{mato~Vtou‘ ijdivou, y se traduce: Estén atentos y cuíden de toda la congregación, en la cual el Espíritu Santo los ha puesto como obispos para apacentar la iglesia de Dios, que él compró con su sangre, Los Testigos de Jehová lo traducen: Presten atención... para pastorear la congregación de Dios que él compró con la sangre del [Hijo] suyo. ¿De dónde sacaron esta traducción, ya que la palabra griega uiJo~ (hwee-os’=uio~, Hijo) no se encuentra en el original? Ahora, ¿a qué se debe esta aberración?, pues a que doctrinalmente no les favorece que se refiera a Jesucristo como Dios.

Jehová. Ellos definen Jehová (hebreo hw:hyÒ=Jhvh) como el nombre personal del único Dios verdadero», obrando acuerdo con el Antiguo Testamento. Pero, y aquí es donde se meten en problemas, no reconocen a Su palabra ni a Su espíritu como parte de él. Esto pese a que en las Escrituras se nos enseña que Dios es poseedor de una palabra y de un espíritu, y estos no seres separados. Asimismo, y pese a autoproclamarse los «únicos conocedores del Dios verdadero» hacen gala de suprema ignorancia de los atributos y cualidades del Creador, llegando incluso -aunque ellos no lo enseñan ni lo aceptan así- a presentarlo como un Dios que en un tiempo fue mudo. Razonemos lo que ellos dicen acerca de la Palabra Divina -más tarde, al nacer como hombre, Jesucristo- en el libro El conocimiento que lleva a la vida eterna, edición 1995,página 39: Jesús fue llamado el ‘Hijo unigénito’’ de Dios porque Jehová lo creó directamente, sin ningún intermedario. Pero Juan 1:1 nos dice que la Palabra (Jesús, en su existencia prehumana) estaba con Dios en el principio. También Colosenses 1:17 aclara: Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten.  Además, Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.
Aquí está bien claro: Dios creó todo con Su palabra.

Desconocimiento de sus atributos. Los russellista, en su ignorancia de la Palabra de Dios, desconocen los principales atributos del Creador.

OMNIPRESENCIA. «El Altísimo siempre ha tenido un lugar de residencia en el cielo. Él no es un espíritu que esté difundido en todo, que sea omnipresente, que esté presente en todo lugar al mismo tiempo (El reino de Dios se ha acercado, pág. 98).
     Esta afirmación es refutada por el mismo Señor cuando dice: Y Jehová iba delante de ellos durante el día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y durante la noche en una columna de fuego para darles luz, para ir de día y de nocha. La columna de nube no se alejaba de delante del pueblo durante el día, ni la columna de fuego durante la noche (Éxodo 13:21, 22. TNM)
Pregunta.¿Abandonó el Altísimo su lugar de residencia en el cielo para ir con los israelitas por el camino?
       Es una ofrenda quemada constante durante todas las generaciones de ustedes a la entrada de la tienda de reunión delante de Jehová donde me presentaré delante de ustedes prara hablarte allí... Y ciertamente residiré en medio de los hijos de Israel, y ciertamente resultaré ser su Dios (Éxodo 29:42-46 TNM)
Pregunta. ¿Abandonó Jehová su morada en el cielo para a reunirse con los hijos de Israel y quedarse con ellos?
Y Jehová procedió a llamar a Moisés y hablarle desde la tienda de reunión diciendo:... (Levítico 1:1 TNM)
Pregunta. Si el lugar de residencia de Jehová es el cielo ¿quiere decir que Dios abandonaba su morada cada vez que quería?, y si Dios no es omnipresente ¿qué significa ...y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él? Que Dios, sin necesidad de abandonar su morada en el cielo, estará en el corazón de cada creyente, pues aunque los testigos de Jehová lo nieguen, él es OMNIPRESENTE.

PRESCIENCIA. Cualidad que le permite a Dios el conocimiento anticipado de todo lo que ocurrirá es otro de los atributos que los russellistas desconocen en Dios. Según el libro Razonamiento a partir de las Escrituras, página 107: Si Dios hubiera conocido y determinado de antemano el pecado de Adán y todo lo que resultaría de ello, eso significaría que Dios, al crear a Adán, habría puesto en movimiento deliberadamente toda la iniquidad que se ha cometido en la Tierra.
Lógicamente Dios no determinó que Adán pecara, pues ello haría de Dios el autor del pecado. Y aunque es innegable que Él sabía que esto ocurriría, las Escrituras nos enseñan que Dios es dueño absoluto del conocimiento, y que el conocimiento anticipado de lo que habrá de ocurrir (omnisciencia) es uno de sus atributos.
    Veamos ¿No demandaría  Dios esto? Porque él conoce los secretos corazón (Salmo 44:21). Antes de estar formándote en el vientre te conocí Jeremías 1:5 TNM). Pedro, apóstol de Jesucristo, a los residentes temporales esparcidos por el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, a los escogidos según la presciencia de Dios el Padre (1ra Pedro 1:1, 2). La negación de este atributo convierte a estos proclamadores en falsos testigos de Jehová, ya que para ser testigo se requiere conocimiento de la persona a cuyo favor se testifica, y ellos no conocen a Dios.

La Trinidad. Aunque la Trinidad como doctrina recién apareció en la iglesia neorromana a partir del siglo IV, las Escrituras nos muestran a Dios poseyendo un espíritu y de una Palabra. Y es con esa palabra, que a su debido tiempo se encarnó en el vientre de María y se hizo hombre, que Dios creó todo lo que vino a existir.
     En la narración de la creación vemos a Dios creando con Su palabra (Hágase, Dios habló) y con Su espíritu (Y el espíritu de Dios se movía...). Génesis 1:2 y ss. Que Jesucristo se haya despojado de su divinidad para venir como hombre a cumplir su misión salvadora, no le resta su cualidad divina.
    Dicho en otras palabras, Jesús es el cuerpo con el que Dios vino a habitar entre nosotros.
    Así, bajo el rubro «Trinidad», los russellistas escriben en la página 398 del libro Razonamiento a partir de las Escrituras: La doctrina central de las religiones de la cristiandad. De acuerdo con el Credo Atanasiano hay tres divinas Personas (el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo), y se dice que cada una es eterna, cada una es todopoderosa, ninguna es mayor ni menor que la otra, y que cada una es Dios, y que, no obstante, juntas son un solo Dios»; pero esta declaración no pasa de ser una manera de guiar a sus seguidores por terrenos extrabíblicos, ya que las Escrituras muestran con toda claridad que Dios es un ser único, con espíritu y Palabra, en el Antiguo Pacto, y que viene a habitar en medio de Su pueblo haciéndose hombre -su palabra-para dar comienzo a un nuevo pacto con la humanidad pecadora.
      Dios es Padre desde el momento que tiene un Hijo. Jesús es Dios y Hombre desde el momento en que es la Palabra de Dios vestida de carne en el vientre de María. Se despoja de su divinidad (Filipenses 2:7) y es el cuerpo con el que Dios se relaciona con los hombres (Colosenses 2:9). Mientra que el Espíritu Santo, o el Espíritu de Dios, es el Consolador, maestro y guía de la Iglesia.
     Su aseveración de que Jesucristo no es divino pues se refiere al Padre como el único Dios verdadero (Juan 17:3) es perversa, pues no quieren reconocer que Jesucristo siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres; y hallándose en condición de hombre. (Filipenses2:5) ¿Qué significa esta aseveración bíblica si Jesúcristo no fuera Dios?
      Además, partiendo del relato de la creación (Génesis 1:1-3) y a través de la relación de Dios con sus creaturas se revela la preexistencia de la Palabra divina la que es engendrada en María y nace como hombre sin dejar de ser Dios.
     La pluralidad de la deidad se manifiesta desde el principio cuando en Génesis 1:1 se nos dice que en el principio creó Dios (el vocablo hebreo que se utililiza para Dios es mihyla elohiym el-o-heem’, que es el plural de e-lah, hla,,, traducción singular de Dios).
     También debemos conocer que en hebreo existen dos vocablos para referirse a la unidad: echad (ekh-awd’ dyjiy:) que se refiere a la unidad compuesta, mientras que yachiyd (yaw-kheed ’= dyjiy:) se utiliza para referirse a la unidad absoluta. Ahora bien, en Deuteronomio 6:4 leemos: «Oye Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno (ekh-awd’ dyjiy) es». Por el vocablo que se utiliza aquí (ekh-awd’ dyjiy)vemos que el Shema se refiere a la unidad compuesta. Y si la Biblia nos habla de unidad compuesta, ¿dónde encontramos a los componentes de la deidad? Pues los encontramos en Génesis 1:3, comparar con Juan 1:1; Mateo 3:16, 17; 28:19; Marcos 1:10, 11; Lucas 3:21, 22; Juan 1:32, 33; 14:16, 17, 26; 2da Corintios 13:14; 1ra. Pedro 1:2. En todas estas citas vemos a los componentes del único Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo.  Además, si Dios nos creo semejantes a él, pues veremos que el hombre también está compuesto por tres seres o personas: espíritu, alma y cuerpo (1ra Tesalonicenses 5:23).

La salvación. Los testigos de Jehová afirmaron, hasta el año 1935 que tuvieron otra revelación, que sólo 144,000 de sus adeptos irían al cielo mientras las otras personas serían aniquiladas. A partir de ese año descubrieron que Jesucristo tenía otras ovejas que tendrían vida en la tierra. Su absurdo lo tratan de justificar torciendo el significado de lo que nos dice Apocalipsis 7:4-6, donde se nos habla del remanente de los judíos, especificándose que los sellados o escogidos son doce mil de cada tribu de Israel. No de todas las naciones. Siendo así, ¿a qué tribu pertenecieron Russell y sus principales seguidores, incluidos sus eruditos traductores, dado que desde la destrucción de Jerusalén se desconoce la genealogía de cada judío?

La doctrina central del Cristianismo es la Salvación por fe, y es por ella que se conocen a todas las sectas de la Cristiandad, a pesar de que muchos de sus teólogos tergiversen algunas de las otras doctrinas neotestamentarias. Esta doctrina no es aceptada por ninguna religión -o es tergiversada en su esencia- , pues la falta de arrepentimiento y conversión impidió a sus fundadores ser enseñados por el Espíritu de Dios.
Amado hermano, ahora que conoces la verdad de este movimiento religioso y lo que te ofrece Jesucristo: El único camino, la única verdad y la única vida, ¿qué es lo que buscas?
Recuerda que si no buscas el amor a la verdad para ser salvo serás engañado por Satanás. El Señor nos previene sobre esto, diciendo: «El advenimiento de este impío, que es por obra de Satanás, irá acompañado de hechos poderosos, señales y falsos milagros, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean en la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia». 2da. Tesalonicenses 2:9-12

Del Autor

El autor de este tratado, el hermano Juan Jorge Angermüller García -periodista de profesión-, natural del Callao, Perú, conoció la bendita Palabra de Dios y aceptó el mensaje de salvación el año 1975 en la iglesia La Voz Divina, de las Asambleas de Dios del Perú, bajo el pastorado del ministro Augusto Cabada.
Bautizado el 21 de marzo del año 1977, por razones de cercanía empezó a congregar en la Iglesia Pentecostal de Jesucristo,  ubicada en el distrito de La Perla, Callao, de donde salió -acudiendo al llamado del Señor- con destino a Sechura, Piura, en enero del año 1981. De Sechura pasó a Sullana donde permaneció más de siete meses dedicado a la predicación del Evangelio y a la enseñanza de las Sagradas Escrituras.
Predicador del Evangelio Completo, el hermano Jorge ha dedicado 15 años de su vida a colaborar con  diversas denominaciones cristianas, mientras se dedicaba al estudio de las Escrituras basando sus estudios en tres pilares fundamentales:

            La promesa de ser enseñados por Dios (Juan 6:44, 45)
            No salirse de lo que está escrito (1ra. Cor. 4:6)
            La no interpretación de las Escrituras (2da. Pedro 1:19-21)

Autodidacta por excelencia, ha leído muchos tratados y libros teológicos, así como ha efectuado  comparaciones entre las enseñanzas religiosas y la doctrina de Jesucristo, siendo resultado de ello la edición en 1982 de una separata donde refutaba las enseñanzas de los Testigos de Jehová, que tuvo
gran aceptación entre el pueblo cristiano que recibió enseñanzas acerca del tema.
Actualmente, presenta este tratado acerca de las doctrinas russellista las que refuta con textos tomados de la Tercera edición de The Greek New Testament, edición 1975, SBU, y tiene listo para su edición un opúsculo en el que estudia las creencias religiosas romana, mormona y el Adventismo del Séptimo Día, que considera una secta del Judaísmo, y ha dispuesto su corazón para apoyar como evangelista y compartiendo las enseñanzas recibidas del Señor con las congregaciones que deseen su colaboración en campañas evangelísticas, evangelismo al aire libre y enseñanzas acerca de religiones, sectas y doctrinas cristianas.

Comunicarse a: jncristiano@gmail.com

Cel. 996 066 338

e-mail jncristiano@gmail.com
 Del Autor

El autor de este tratado, el hermano Juan Jorge Angermüller García -periodista de profesión-, natural del Callao, Perú, conoció la bendita Palabra de Dios y aceptó el mensaje de salvación el año 1975 en la iglesia La Voz Divina, de las Asambleas de Dios del Perú, bajo el pastorado del ministro Augusto Cabada. 
Bautizado el 21 de marzo del año 1977, por razones de cercanía empezó a congregar en la Iglesia Pentecostal de Jesucristo,  ubicada en el distrito de La Perla, Callao, de donde salió -acudiendo al llamado del Señor- con destino a Sechura, Piura, en enero del año 1981. De Sechura pasó a Sullana donde permaneció más de siete meses dedicado a la predicación del Evangelio y a la enseñanza de las Sagradas Escrituras.
Predicador del Evangelio Completo, el hermano Jorge ha dedicado 15 años de su vida a colaborar con  diversas denominaciones cristianas, mientras se dedicaba al estudio de las Escrituras basando sus estudios en tres pilares fundamentales:

La promesa de ser enseñados por Dios (Juan 6:44, 45)
No salirse de lo que está escrito (1ra. Cor. 4:6)
La no interpretación de las Escrituras (2da. Pedro 1:19-21) 

Autodidacta por excelencia, ha leído muchos tratados y libros teológicos, así como ha efectuado  comparaciones entre las enseñanzas religiosas y la doctrina de Jesucristo, siendo resultado de ello la edición en 1982 de una separata donde refutaba las enseñanzas de los Testigos de Jehová, que tuvo
gran aceptación entre el pueblo cristiano que recibió enseñanzas acerca del tema.
Actualmente, presenta este tratado acerca de las doctrinas russellista las que refuta con textos tomados de la Tercera edición de The Greek New Testament, edición 1975, SBU, y tiene listo para su edición un opúsculo en el que estudia las creencias religiosas romana, mormona y el Adventismo del Séptimo Día, que considera una secta del Judaísmo, y ha dispuesto su corazón para apoyar como evangelista y compartiendo las enseñanzas recibidas del Señor con las congregaciones que deseen su colaboración en campañas evangelísticas, evangelismo al aire libre y enseñanzas acerca de religiones, sectas y doctrinas cristianas.




miércoles, 10 de agosto de 2011

El diezmo: ¿Robo pastoral?

Bibliografía
Historia del Cristianismo Tomo I, Kenneth Scott Lattourette, Casa Bautista de Publicaciones, 3a Edición Castellano, 1976, Pág. 429
Compendio Manual de la Biblia, Henry H. Halley
Diccionario Biblico Mundo Hispano/Diezmo, EDITORIAL MUNDO HISPANO © 2003 Memoria sobre reforma del sistema actual de diezmos Juan Álvarez Mendizábal: (1837).
Manual Bíblico Jack Fleming http://www.estudiosmaranatha.com/
Nuestra Responsabilidad Económica delante de Dios, David R Cox, Versión 2005 Las Marcas del Falso Profeta-Maestro, David Cox Grandes Temas Bíblicos Lewis Sperry Chafer, Editorial: CLIE. Galvani, 113 - 08224 TERRASSA (Barcelona) El Diezmo, Debates y Controversias, Lorenzo Luévano Salas, 2008 http://www.vrg.us/Luevano/Diezmo/Portada.htm El Diezmo, Jack Fleming http://www.estudiosmaranatha.com/ Dos ejemplos de iglesias que piden diezmos Homero Shappley de Álamo. (hshappley@yahoo.com;) ¿Diezmos en la iglesia? Melquisedec, Abraham y Cristo. ¿Debemos los cristianos diezmar porque Abraham dio diezmos a Melquisedec? www.editoriallapaz.org/diezmos_melquisedec.htm,
(«iLumina». www.caribebetania.com) www.editoriallapaz.org/diezmos_melquisedec.htm. Temas varios concernientes al diezmo
El Diezmo
Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas (Gálatas 3:10)
Diezmo
Introducción
Toda persona que se dedica al estudio serio y respetuoso de las Sagradas Escrituras debe tener presente las amonestaciones de los apóstoles Pablo y Pedro acerca de no salirnos de lo que está escrito (1ra. Cor 4:6) ni dedicarnos a interpretar las Escrituras: Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestro corazones.; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo (2ª. Ped. 1:19-21)
Teniendo en cuenta esas advertencias, he recopilado y analizado los abundantes datos existentes en la Biblia sobre los diezmos así como los escritos de otros estudiosos, descubriendo muchas evidencias según las cuales éstos fueron abolidos en la cruz.
Para ello es necesario conocer que los gentiles jamás tuvieron la obligación de guardar la Ley, por lo que nunca conocieron sus mandatos y que los judíos, a quienes fue dada la Ley, fueron eximidos de ella pues Jesucristo la invalidó al cumplirla (Lucas 16:16)
No es mi intención, mediante este tratado, enseñar o implicar que el cristiano no esté exento de aportar generosamente para la gran obra de Dios en la tierra. Muy por ell contrario, soy un convencido que la generosidad del cristiano ha de superar aun la del israelita. Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. (2Co 9:6) Por ese motivo les ruego encarecidamente leer todo este estudio antes de argumentar contra la abolición de los diezmos. Quizá encuentre, al igual que muchos creyentes, hechos y detalles desconocidos para usted.
Quizá no pase más allá del título de este estudio, pues hay muchos creyentes que preguntan: “Si los diezmos fueron abolidos, ¿cómo se sostienen los pastores o evangelistas hoy día?”, Incluso existen algunos que osan criticar y contradecir los análisis hechos sin tomarse la molestia de consultae siquiera los pasajes bíblicos citados en apoyo de respuestas, explicaciones o conclusiones, poniéndose en tela de juicio su objetividad, honradez y aun su aptitud intelectual.
Y cierto es que quienes enseñan que es la obligación del cristiano diezmar o dar primicias son los falsos maestros. Y de ellos nos previene al apóstol Pedro (2 Pedro 2:1-3)
Pero es una realidad que debido a su ignorancia de las Escrituras, o a su deseo de obtener más dinero, la mayoría de ministros de las congregaciones carismáticas –y algunas pocas de las llamadas formalistas- exigen de sus miembros el pago del diezmo como condición para permanecer en la membresía de la Iglesia, amenazándolos incluso con ser víctimas de la maldición divina si no lo hicieren.
Basan su amenaza en la mala interpretación de Malaquías 3:6-12, sin entender que Dios habla a los hijos de Jacob: Los judíos. Nótese que dice Nación toda. Una nación sobre cuya cabeza pende la maldición NO por haber dejado de diezmar, sino por haber dejado de cumplir la Ley. Y de cuya maldición los redimió Jesucristo al hacerse maldición por ellos (Gál. 3:10).
Siendo que los creyentes constituimos una nación santa y sin conocimiento de la Ley (1 Pd. 2:9)(Gálatas 3:20). ¿cómo podemos ser malditos –por no cumplir con una obligación desconocida para nosotros- y santos –al haber sido redimidos por Cristo- a la vez? Menudo problema el de algunos teólogos carismáticos, ya que al enseñar al pueblo a cumplir con solamente una parte de la Ley lo están llevando a vivir bajo maldición
Asimismo, su ignorancia los lleva a demandar que lleven sus diezmos al alfolí, desconociendo que el alfolí era una construcción gigantesca al costado del templo donde se depositaban los productos agrícolas provenientes del diezmo y edificaciones cercanas a las poblaciones donde se guardaba el trigo y la sal para los tiempos de escasez.
Amado hermano, ¿acaso pertenece usted a una congregación, iglesia, concilio o movimiento que exige el diezmo? Si es así recuerde lo dicho por el Señor en 2 Corintios 6:17 Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré,
¿Acostumbra su pastor, ministro o evangelista predicar, frecuente e insistentemente, que todos los feligreses deberían diezmar?
¿Suele él censurar duramente a quienes no lo hacen, aun amenazándolos con «castigos divinos», incluso poniéndolos «en disciplina», «privándolos de ministerios», o más aún, echándolos de la iglesia?
Al demandar diezmos, los líderes religiosos del presente acaso estén cometiendo el error gravísimo de someter a los seguidores de Cristo a un yugo que ha sido quitado; a una ley que ya fue cumplida ¿Se solidariza usted con infinidad de creyentes sinceros que cuestionan la validez bíblica del diezmo como ley para la iglesia del Señor? Tenga presente esto: Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructorias… y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas (2 Pedro 2:1-3)
El Diezmo
Definición.- Diezmo (heb., ma’aser; gr., dekate, el décimo), diezmar (De dezmar, por infl. de diezmo) dícese de la décima parte de un todo
Según el Diccionario de la Real Academia Española, Diezmar tiene las siguientes acepciones:
1. tr. Sacar de diez uno.
2. tr. Pagar el diezmo a la Iglesia.
3. tr. Castigar a uno de cada diez cuando son muchos los delincuentes, o cuando son desconocidos entre muchos.
4. tr. Dicho de una enfermedad, de una guerra, del hambre o de cualquier otra calamidad: Causar gran mortandad en un país, también entre animales.
El Diezmo en la historia.
No puede determinarse cuándo y dónde nació la idea de hacer del décimo la proporción para pagar tributo a los gobernantes y de ofrecer dones como un deber religioso. La historia revela que existía en Babilonia en tiempos antiguos, tanto como en Persia, Egipto y aun China. Abraham supo de ello cuando emigró de Ur (Génesis 14:17-20).
Dado que Melquisedec era un sacerdote del Dios Altísimo, es seguro que para la época de Abraham la ofrenda de diezmos ya había sido reconocida como una obra santa (ver Hebreos 7:4). Samuel advirtió a Israel que el rey que ellos estaban demandando tomaría el diezmo de su granos y ganado (1 Samuel 8:10-18). Cuando Jacob hizo su pacto con Dios en Betel ello incluyó el ofrecimiento de pagar el diezmo (Génesis 28:16-22).
Pasó un largo tiempo antes que se pusieran requisitos legales definidos sobre el diezmo, de aquí que las costumbres del pago variasen. Al principio el diezmador tenía derecho a compartir su diezmo con los levitas (Deuteronomio 14:22, 23). Después de completarse el código levítico, los diezmos pertenecían exclusivamente a los levitas (Números 18:21). Se imponía una penalidad del 20% del diezmo al que vendía sus diezmos y rehusaba usar el dinero para pagar por un sustituto (Levítico 27:31). Los levitas a su vez daban un diezmo como sostén para los sacerdotes (Números 18:25-32). El lugar al cual se llevaban los diezmos era el templo (Deuteronomio 12:5-12).
Para asegurar que no se practicaría engaño respecto al diezmo, cada hebreo era obligado a hacer una declaración de honestidad ante el Señor (Deuteronomio 26:13-15). Acerca de esto hay confusión aun entre los mismos eruditos hebreos. Al aumentar la necesidad de fondos con la expansión del servicio del templo, se imponía un diezmo del tercer año (todo para el uso de los levitas y los necesitados).
Al tiempo de Cristo el gobierno romano había afectado la vida económica de Judea en gran manera, por lo que era difícil que la gente diezmara. Pero que aún se observaban las leyes del diezmo se muestra en el hecho de que los fariseos diezmaban aun las hierbas que se usaban para sazonar los alimentos (Mateo 23:23; Lucas 11:42)
Cuestionamientos
1. ¿Qué significa la palabra «diezmo»?
-La décima parte.
2. ¿Dónde menciona la Biblia por primera vez los diezmos?
-En Génesis 14:20. Abram dio los diezmos de todo, es decir, del botín, a Melquisedec, rey y sacerdote de Salem (Jerusalén). Se alude a este suceso en Hebreos 7:1-11, donde Melquisedec es presentado como tipo de Cristo. Notemos que dice: dio, no pagó..
3. ¿En qué consistían los diezmos entregados por Abram a Melquisedec?
-Eran del botín (Hebreos 7:4), es decir, de los bienes materiales tomados por Abram cuando derrotó a los reyes del oriente (Génesis 14:1-20).
4. En la época antes del tiempo de Moisés, ¿se encuentran otros ejemplos de algunos varones que diezmaban?
-Solo el del patriarca Jacob quien hizo voto de apartar el diezmo de todo, con tal de tener feliz desenlace el viaje que realizaba (Génesis 28:20-22). Que conste: Dios no mandó a Jacob a hacer el voto. Jacob hizo el voto de su propia voluntad. La fraseología del voto descubre en Jacob un espíritu poco maduro, pues aquel varón condicionó su fe en Dios en bendiciones que él deseaba para su viaje. Jacob dice: Jehová será mi Dios si.... (28:21), indicando condiciones; el pequeño pero importante vocablo si lo indica. ¿Cuáles eran las condiciones? Unas cuantas, a saber: …si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios (28:20-21). Luego de pautar Jacob en estas condiciones, promete: …y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti. No hay referencias en cuanto a si cumplió o no tal promesa.
-Actualizaciones. Reflexionando sobre el voto de Jacob, se me ocurre que no pocos diezmadores del tiempo presente demuestran la misma mentalidad egoísta y materialista, porque también intentan hacer, atrevidamente, tratos, convenios o negocios con Dios. Dios mío, te doy el diezmo, esperando que me lo aumentes diez veces, que me prosperes, que sanes mi enfermedad, que me des salud, que concedas mis peticiones. ¡Alabado tu nombre! Tú lo has prometido. Lo doy por hecho. A diferencia, el cristiano maduro, entendido y espiritual mantiene su fe en Dios día tras día, año tras año, no condicionándola a prosperidad material, salud o cualquier otra consideración.
Es mas, siempre y cuando cuente con los recursos, aporta generosamente a la obra de Dios sin esperar a cambio recompensas materiales. Su actitud ecuánime y sabia es la que expresa el apóstol Pablo al escribir: Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Filipenses 4:12-13).
5. ¿Diezmaban todos los patriarcas desde Adán hasta Moisés?
-No existe ninguna evidencia bíblica de que lo hicieran. Al escrutar los libros del Antiguo Testamento, particularmente Génesis, comprendemos que no existía durante la Edad Patriarcal ningún sacerdocio especial parecido al sacerdocio levítico de la Era Mosaica. Deducimos, pues, que no hacía falta que se dieran diezmos durante la Edad Patriarcal ya que no había sacerdocio permanente que dependiera de ellos. El sacerdocio de Melquisedec era único en su categoría, existiendo en la tierra solo durante la vida de aquel varón, pues él era sin padre, sin madre, sin genealogía (Hebreos 7:1-3), y por consiguiente, ya no estando él en la tierra, su sacerdocio no seguía teniendo representación entre los seres humanos. No perdamos de vista que Abraham dio diezmos a Melquisedec en una sola ocasión, y no fue del producto de su trabajo sino del botín que obtuvo en una guerra, hasta dónde nos informa el relato sagrado. En cuanto a la posibilidad de que durante aquella Edad Patriarcal se dieran diezmos que fueran consumidos por menesterosos, viudas, huérfanos o todo el pueblo, tampoco hay evidencia alguna al respecto.
6. Apartando Dios a Israel para sus propósitos particulares, dio a aquel pueblo muchas leyes a través del mediador Moisés, entre ellas, algunas relacionadas con el diezmo. ¿Qué dice el mandamiento básico referente a diezmar?
-Respuesta: Indefectiblemente diezmarás... cada año (Deuteronomio 14:22). IndefectiblementeQue no puede faltar o dejar de ser (Diccionario de la Real Academia Española) quiere decir:
7. ¿Con qué frecuencia deberían diezmar los israelitas?
- Cada año (Deuteronomio 14:22). ¡Una sola vez al año! No cada mes, ni cada semana, sino ¡una sola vez al año. La actual práctica común en las iglesias donde pastores, «profetas», «apóstoles» o evangelistas enseñan y exigen el diezmo obviamente no armoniza con la ley dada por Dios en Sinaí, pues en estas iglesias se suele ordenar que los feligreses diezmen cada semana o mes.
8. ¿De qué cosas debían diezmar los israelitas?
- De todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año (Deuteronomio 14:22). Algunos ejemplos de granos son: el trigo, la cebada, la avena y el arroz.
- De tu vino o de tu aceite (Deuteronomio 14:23).
- De la simiente de la tierra como del fruto de los árboles (Levítico 27:30).
- De vacas... de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, es decir, que fueran contados al salir a los pastos (Levítico 27:32).
Actualizaciones. En el tiempo actual, miles de líderes religiosos, de toda calaña, inculcan el diezmo. ¿Acaso piden a los feligreses la décima parte de los productos del campo (frijoles, maíz, bananas, cocos, uvas, trigo, cebada, avena), de los animales (vacas, caballos, ovejas, cabras) o de las aves (gallinas, pavos, palomas, codornices)? NO. Sólo piden dinero?
9. ¿Diezmaban los israelitas de su dinero?
-Ningún pasaje del Antiguo Testamento enseña explícitamente el diezmo de dinero. Según Lucas 18:12, el fariseo que oraba, jactándose, dijo: Doy diezmos de todo lo que gano. Tal vez impliquen sus palabras que diezmase de su dinero, pero también existe la posibilidad de que comprara, utilizando la décima parte de sus ganancias monetarias, frutos, granos, animales, etcétera, para el alfolí del templo. Otro tanto pudiera hacer cualquier negociante israelita que no fuera agricultor, avicultor o ganadero. Lo cierto es que las leyes del Antiguo Testamento sobre diezmar claramente especificaban que el diezmo se constituía de lo que serviría para la alimentación de los sacerdotes levíticos, como además para la alimentación de todo el resto del pueblo que participara del diezmo, conforme a la información divulgada en la partida «12».
10. El israelita que quisiera «rescatar algo del diezmo», o sea, retener una porción del diezmo de los productos del campo o del ganado, ¿qué medidas debería tomar?
-La respuesta se encuentra en Levítico 27:31. Debería calcular el valor de lo que se propusiera rescatar, luego añadir por encima de su precio justo la quinta parte de dicho precio. Y si alguno quisiere rescatar algo del diezmo, añadirá la quinta parte de su precio por ello. La quinta parte, o sea, el 20 %. En este caso, se deduce que entregara en efectivo el precio total de lo rescatado a los sacerdotes levíticos. Aún así, el diezmo original que le correspondía no era de dinero sino de frutas, granos o ganado. Lógicamente, a nadie en sus cabales se le ocurriría que rescatar algo del diezmo de dinero fuese buen negocio, pues hacerlo significaría añadir el 20 % al valor del dinero rescatado.
11.- ¿Qué debían hacer los israelitas con los diezmos?
Respuesta. Y comerás delante de... tu Dios en el lugar que él escogiere... el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite... (Deuteronomio 14:23). Durante los primeros dos años de cada ciclo de tres, todos los israelitas comían sus diezmos. El tercer año, y de ahí en adelante cada tres años, entregaban todo el diezmo... de aquel año a los levitas (la tribu sacerdotal de Israel), extranjeros, huérfanos y viudas. Al fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades. Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados… (Deuteronomio 14:28-29).
12.- ¿Quiere decir que no todos los diezmos fueron dados a los levitas?
Efectivamente, y este es un detalle que el estudioso imparcial no pasa por alto. En Deuteronomio 14:22-29 y 26:12 se enseña con diáfana claridad que los levitas recibirían todos los diezmos sólo del año tercero, el año del diezmo. Cuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el año tercero, el año del diezmo, darás también al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda; y comerán en tus aldeas, y se saciarán (Deuteronomio 26:12). Tomemos nota de que el texto bíblico no dice semana del diezmo o mes del diezmo sino el año del diezmo. Según Deuteronomio 12:17-18, para los demás años los levitas comían los diezmos juntamente con los que los daban, participando de ellos también los hijos y los siervos de los israelitas.
Actualización. Hoy día, miles de líderes religiosos exigen diezmos, muchos a voz en cuello, con exhortaciones emotivas, amonestaciones ingeniosas y aun amenazas fulminantes. ¿Acaso los piden cada tres años? ¿Estarían conformes con recibirlos cada tercer año? ¡De modo alguno! Diezmos suele ser uno de sus temas favoritos, y acostumbran pedirlos en casi todo culto, volviendo sobre el tema una y otra vez con tenaz persistencia. ¿Comparte tal líder religioso los diezmos con los demás miembros de su congregación? ¿También con el extranjero, el huérfano y la viuda? ¿O los utiliza exclusivamente para su propio beneficio? Consabido es que no pocos pastores se enriquecen mediante los muchos diezmos en dinero que reciben. Habitan casas grandes. Visten ropa costosa. Andan en coches lujosos. Viajan en primera clase. Se alojan en hoteles de lujo. Tienen mucho dinero en el banco. Viven como príncipes. Como el Papa de Roma.
Todo a expensas del crédulo pueblo creyente el que, desgraciadamente, desconoce la verdad sobre la doctrina de diezmos. Ya es hora para un gran despertar en este pueblo explotado. Abrir los ojos a realidades, y fijarse en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrinano sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos (Romanos 16:17-18). Tristemente, gran número de creyentes de hoy adula a mi pastor, a mi pastorcito, sometiéndose ciegamente a su voluntad, tolerando de buena gana a los necios… Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas», a manera de algunos miembros de la iglesia en Corinto (2 Corintios 11:19-20). Para vergüenza suya. por ser personas que
13.- Dice Números 18:21 que Dios dio a los hijos de Leví todos los diezmos. ¿Contradice este texto a los dos pasajes de Deuteronomio ya citados?
-Negativo. Es preciso interpretar Números 18:21 a la luz de Deuteronomio 14:23 y 26:12. Los levitas recibían como heredad todos los diezmos de cada tercer año.
14. ¿Por qué debía comer el israelita sus diezmos de los primeros dos años?
-Respuesta: Para que aprendas a temer a Jehová todos los días (Deuteronomio 14:23).
15. ¿Dónde debía comer el israelita sus diezmos?
- Delante de Jehová (Deuteronomio 14:26), y solo en el lugar que él escogiere (Deuteronomio 14:23). Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite… sino que delante de Jehová tu Dios las comerás, en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido… (Deuteronomio 12:17-18). Ciertamente, estas directrices enseñan que comer el pueblo los diezmos era un acto sagrado. Acto efectuado delante de Jehová.
16. De encontrarse algunos israelitas tan lejos del lugar escogido por Jehová para comer los diezmos que no pudieran llevar la décima parte de sus productos, ¿qué debían hacer?
-Respuesta: Vender los diezmos, guardar el dinero, llegar al lugar señalado y comprar «cualquier cosa» que desearan comer. Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido… entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; y darás el dinero por todo lo que deseas… y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia (Deuteronomio 14:24-26). Así que, aquellos israelitas no cumplirían satisfactoriamente su deber, entregando dinero a los sacerdotes. ¡Debían comprar comestibles y consumírselos ellos mismos! Este particular no lo pasa por alto el estudioso concienzudo de esto temas. Definitivamente, el diezmo ordenado a Israel era de granos, ganado, etcétera, y no de dinero.
-Actualización. ¿Dónde comen sus diezmos los creyentes que, hoy por hoy?, ¿diezman, los líderes religiosos que los reciben? En primer lugar, hoy día no se diezma de cosechas, ganado, etcétera, sino de dinero. En segundo lugar, ni estos ni aquellos guardan ninguna de estas leyes del Antiguo Testamento sobre el uso de diezmos. Suponiendo que fuera necesario diezmar hoy día, con razón se preguntaría: ¿Por qué no hacerlo tal y como fue ordenado durante la Era Mosaica, con el mismo propósito y de la misma manera? Hay quienes argumentan, refiriéndose a Abraham y Jacob, que diezmar es anterior a Moisés, y que, por consiguiente, no es necesario acatar las directrices de la Ley Mosaica sobre cómo diezmar, para qué diezmar, etcétera.
De ser así, ¿qué persona o qué entidad del presente establecería, con autoridad divina, cómo diezmar en la iglesia, el propósito, la forma de administrar diezmos, etcétera, ya que los apóstoles no dejaron directrices al respecto en el Nuevo Testamento? Desde luego, muchos de los líderes religiosos que exigen diezmos reclaman tal autoridad divina, asegurando: Dios me ha dichoDios me ha revelado en sueños que es necesario diezmar en dinero cada semana, y el diezmo es para el pastor. A lo cual se debe replicar que si fuera cierto lo que ellos alegan, entonces habría que imprimir nuevas ediciones de la Biblia, en las que se incluyeran sus nuevas revelaciones en torno a diezmos.
Sobre lo dicho acerca de que el diezmo es anterior a la ley de Moisés, esto no significa que diezmar sea una ley eterna de Dios, es decir, vigente en toda época, incluso para la iglesia durante la Era Cristiana.
Observamos que también son anteriores a Moisés prácticas tales como levantar altares de piedra y ofrecer sacrificios de animales, cosas que hizo, por ejemplo, Abraham. ¿Acaso significan estos hechos que hoy día deberíamos los cristianos edificar altares y sacrificar animales? Negativo. El que está bien instruido en la palabra del Nuevo Testamento sabe que los sacrificios de los cristianos son espirituales …vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. (1 Pedro 2:4-8) Vemos, pues, que pasaron las cosas viejas de los patriarcas y los israelitas, incluso la práctica de diezmar de productos.
Además puesto que, como ya hemos visto, diezmar era una práctica común en otros pueblos ¿debemos también los cristianos practicar algunas costumbres religiosas paganas de ellos? Indudablemente que no, ¿Entonces?
17. ¿Dónde se guardaban los diezmos que fueron apartados cada tres años para el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda?
-Respuesta: en los ejidos de las ciudades de Israel (Deuteronomio 14:28). En aquel día fueron puestos varones sobre las cámaras de los tesoros, de las ofrendas, de las primicias y de los diezmos, para recoger en ellas, de los ejidos de las ciudades, las porciones legales para los sacerdotes y levitas; porque era grande el gozo de Judá con respecto a los sacerdotes y levitas que servían (Nehemías 12:44). Desde aquellos lugares, o fueron repartidos los diezmos directamente entre los que tenían derecho de recibirlos (Deuteronomio 26:12) o fueron llevados y almacenados en las cámaras del templo en Jerusalén (2 Crónicas 31:4-13; Nehemías 12:44; 13:12). Los mayordomos encargados de los almacenes repartían los diezmos entre sus hermanos (2 Crónicas 31:11-13; Nehemías 13: 12-13). Y todo Judá trajo el diezmo del grano, del vino y del aceite, a los almacenes (Nehemías 13:12).
18. ¿Qué quiere decir «alfolí» en Malaquías 3:10? «Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa.»
-El alfolí era un granero, o almacén, donde los judíos guardaban sus diezmos. Desde luego, hacía falta un almacén de grandes proporciones para guardar el diezmo de los productos del campo, del ganado, etcétera, ¡pero no para guardar dinero! El dinero se guarda en cajas de seguridad, bancos u otro lugar seguro, pero ¡no en un alfolí! Los delincuentes del evangelio, es decir, aquellos que solicitan «diezmos en la iglesia» suelen citar solo la primera parte Malaquías 3:10. Traed todos los diezmos al alfolí… Pero, no la segunda parte: …y haya alimento en mi casa. Dios no pidió dinero a los israelitas sino alimento. La casa de este versículo no es la casa del pastor de la iglesia, o la casa de oración de la iglesia, sino que era el templo en Jerusalén.
Veamos la definición de alfolí:
Alfolí. (Del ant. alhorí, este del ár. hisp. alhurí, y este del ár. clás. hury; cf. egipcio mh_r y copto ahor).
1. m. Granero o pósito.
2. m. Almacén de la sal. (Microsoft® Encarta® 2007. © 1993-2006 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos)
-Actualización. ¿Qué cosa es el alfolí del tiempo presente? Pues, las cosas cambian, o las cambian a su gusto algunos religiosos muy propensos a ir, atrevidamente, más allá de las Escrituras. Hoy día, las iglesias no construyen alfolíes para guardar diezmos de productos del campo o ganado. Figurativamente, el alfolí es la cartera o el bolsillo del pastor. O su cuenta bancaria, o la cuenta de su iglesia. O la cuenta de su ministerio, organización sin fines de lucro, que se presta para la manipulación de diezmos u otros ingresos sin el escrutinio o la intervención de terceras personas.
19. ¿Es correcto exhortar a la iglesia a diezmar, apelando a Malaquías 3:10 como prueba?
-Definitivamente que no. Malaquías 3:10 pertenece al Antiguo Testamento. El Antiguo Testamento ha sido abrogado en su totalidad (2 Corintios 3:6-17; Hebreos 7:18-19), quitado de en medio y clavado en la cruz (Colosenses 2:14-16).
El mandamiento de Malaquías 3:10 fue dirigido directa y exclusivamente al pueblo de Israel. Atañe al tiempo del Antiguo Testamento cuando la ley de Moisés estaba en vigor. Incorporarlo al Nuevo Testamento y adaptarlo a la iglesia, sin presentar evidencias bíblicas que justifiquen semejante acción, ha de catalogarse como hermenéutica defectuosa, irresponsable e inexcusable, además de acarrear maldición sobre quienes son enseñados en dicha aberración (Gálatas 3:10-13).
20. ¿Por qué nombró Dios a los levitas como recipientes de los diezmos de cada tres años?
-Respuesta. Porque Dios mismo había seleccionado a la tribu de Leví para que los varones calificados se dedicaran al servicio del tabernáculo (Números 13:1-4). Por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión» (Números 13:21), no recibiendo ellos heredad, o sea, una porción de la tierra prometida, entre los demás israelitas. Efectivamente, los diezmos eran su heredad (Números 18:20-24).
Hoy por hoy, los que piden diezmos, ¿pertenecen a la tribu de Leví? Si no son levitas, ¿con qué derecho reclaman diezmos? Curiosamente, algunos pastores carismáticos reclaman ser «los sacerdotes de la iglesia». Muchos de éstos se jactan de ser sacerdotes: En la actualidad, nosotros los pastores somos los sacerdotes de la iglesia de Cristo, dicen algunos. ¿Ofrecen sacrificios tal cual era la razón de ser del sacerdote?
21. ¿Contaban los levitas con otras fuentes de sostenimiento en adición a los diezmos de cada tres años?
-Positivo. Les correspondían también la ofrenda de las cosas santas, todo presente, toda expiación, la ofrenda elevada, las ofrendas mecidas, las primicias de todas las cosas de la tierra, lo consagrado por voto y los primogénitos de todos los animales, con la excepción de los que debían ser redimidos (Números 18:8,19). Se concluye, pues, que los diezmos no figuraban como el medio principal del sostenimiento diario para los levitas, superándolos, pensamos, todo este caudal de ofrendas, primicias, holocaustos, etcétera, aportado por el pueblo israelita.
Reflexionando sobre estas fuentes adicionales de sostenimiento para los levitas, naturalmente surge la siguiente pregunta para quienes establecen diezmos como el modo de sostener a pastores, pastoras, evangelistas y otros líderes religiosos del presente: ¿Por qué no reclamar para ellos también las primicias de todas las cosas de la tierra, expiaciones, ofrendas elevadas, ofrendas mecidas, etcétera?
Suponiendo que tuvieran derecho de vivir de los diezmos, tendrían, pues, lógicamente, siguiendo la misma línea de pensamiento, derecho también de acogerse a las demás fuentes de sostenimiento que autorizó Dios para los levitas. ¡Ah! Pero, fueron abolidas las ofrendas elevadas, mecidas, de expiación, etcétera, en la cruz. De acuerdo. Y también, por la misma lógica, por las mismas razones, por los mismos textos bíblicos relevantes, ¡fueron abolidos los diezmos! De hecho, incontrovertiblemente, el Antiguo Testamento fue clavado en la cruz, cambiándose todo aquel sistema sacerdotal viejo por uno completamente nuevo (Colosenses 2:14-16; 2 Corintios 3:6-17; Hebreos 8:6-13). Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley… (Hebreos 7:12). De manera que la selección para la iglesia de solo algunas cosas de aquella ley, por ejemplo, el diezmo, resulta totalmente acomodaticia, arbitraria, ilógica y, por ende, inadmisible. Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley (Gálatas 5:4). Aplicando la misma regla al diezmo, diríase «Y otra vez testifico a todo hombre que diezma, que está obligado a guardar toda la ley. Guardar toda la ley incluiría guardar el séptimo día, ofrecer holocaustos, hacer abluciones, apartar primicias, redimir al primogénito, circundarse, etcétera, etcétera, etcétera.
22. ¿Debían diezmar los levitas?
-Definitivamente que sí. Presentaréis el diezmo de los diezmos, instruyó Jehová a los levitas (Números 18:26-32).
-Actualización. Aunque algunos pastores dan el diezmo de los diezmos para el sostenimiento de la jerarquía eclesiástica, ¿Hay en Nuevo Testamento algún sistema jerárquico en el gobierno congregacional? La jerarquía religiosa aparece con la religión romana, de la cual el neorromanismo o catolicismo, como gustan llamarlo algunos es heredero Observamos que algunos sí, aunque la mayoría acapara gustosamente, si bien no con pura avaricia, los diezmos, pero ¿dan ellos «el diezmo de los diezmos»? ¿O meten todos los diezmos en su propio bolsillo y siguen andando como si fueran exentos de la ley que ellos mismos acostumbran imponer con dureza y altanería?
23. En Mateo 23:23, Cristo dice a los fariseos y escribas: …diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer sin dejar de hacer aquello. En efecto, Cristo mandó a los judíos a diezmar. Por consiguiente, ¿deberíamos sus discípulos diezmar también porque el Señor mismo enseñó el diezmo?
-Negativo. Nuestra respuesta descansa en el hecho de que Jesucristo nació, vivió y murió bajo el Antiguo Testamento (Gálatas 4:4), no entrando en vigor el Nuevo Pacto hasta diez días después de ascender él al cielo (Hechos 1 y 2; Hebreos 9:14-17). Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive. Por lo tanto, no es de extrañarse que Jesucristo enseñara la ley del diezmo ya que él mismo vivió bajo la antigua ley de Moisés. Vino a cumplir aquella ley (Mateo 5:17-20). Una vez cumplida, fue quitada de en medio, efectuando Dios mismo el «cambio de ley» correspondiente (Hebreos 7:12), y entrando en vigor el Nuevo Testamento establecido sobre «mejores promesas» (Hebreos 8:8-13). En este Nuevo Pacto, y no en el Antiguo Testamento, la iglesia establecida por Cristo encuentra las nuevas leyes que han de gobernar su práctica, incluso la de proveer recursos materiales para efectuar las obras que le corresponden en la tierra. En cambio, la iglesia o congregación que encuentra sus leyes en el Antiguo Testamento, los dictámenes de algún concilio religioso o la agenda personal de su líder máximo, ¿cómo es juzgada por el Señor Jesucristo?
24. ¿Se mencionan diezmos en el Nuevo Testamento después de entrar en vigor este «Nuevo Pacto» en el día de Pentecostés del año 33 d. C.?
-Solo en Hebreos 7:1-10. El estudiante perspicaz de este pasaje bíblico comprende pronto que el propósito del autor no es enseñar a la iglesia a diezmar sino probar que el sacerdocio de Melquisedec era superior al sacerdocio levítico y que, consiguientemente, el sacerdocio de Cristo también es superior al de los levitas.
25. Hebreos 7:8 dice: «Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales». ¿Significan estas palabras que en la iglesia del Siglo I hubiese hermanos que recibieran diezmos?
-Negativo. Cierto es que el verbo «reciben» indica tiempo presente. ¿Por qué utiliza el autor de «Hebreos» este verbo de tiempo presente? Por la sencilla razón de que, cuando él escribió referida disertación inspirada (año 55 de nuestra era, aproximadamente), el templo judío todavía existía en Jerusalén, y los levitas que oficiaban en él seguían recibiendo los diezmos del pueblo judío, pues la gran mayoría de los judíos, incluso los levitas, no había aceptado a Cristo como el Mesías, y por ende, no comprendían que el Antiguo Testamento había sido clavado en la cruz. El templo en Jerusalén fue destruido por los romanos en el año 70 d. C., cesando desde ese instante los diezmos, las primicias y las ofrendas de toda índole ofrecidas por el sacerdote levita.
26. Melquisedec era tipo de Cristo y Abraham es el padre de todos los que andamos por fe. Si Abraham dio diezmos a Melquisedec, ¿no nos enseñan estas circunstancias, por implicación, que nosotros los cristianos, siendo hijos espirituales de Abraham, deberíamos dar a Cristo los diezmos?
-El Espíritu Santo no presenta semejante argumento en el Nuevo Testamento para convencer a los miembros de la iglesia de Jesucristo a diezmar. Dado el contexto del Capítulo 7 de Hebreos, bien pudiera haber el Espíritu Santo desarrollado tal argumento, pero no lo hizo, hecho significante que el investigador analítico no obvia. Ahora bien, Abraham es el padre de la fe (Gálatas 3:7) para los que obedecemos los preceptos del Nuevo Testamento, pero no por este enlace espiritual entre él y nosotros nos vemos obligados a edificar altares de piedras o sacrificar animales, cosas que él hizo. Por la misma lógica, no tenemos que diezmar porque él diezmara. Nos esforzamos a tener el tipo de fe robusta que Abraham poseía, sin que esto implique que hagamos las mismas obras realizadas por él, incluso la de diezmar.
27. ¿Diezmaban los miembros de la iglesia primitiva?
-Negativo. No recibieron mandamiento alguno que los obligara a diezmar. En todo el Nuevo Testamento, ¡no hay siquiera un solo ejemplo de algún hermano o iglesia que diezmara! ¡Ni uno! Por un lado, tantas instrucciones en el Antiguo Testamento para Israel sobre diezmar, y ejemplos de cómo lo hacía. Por otro, ninguna instrucción o ejemplo al respecto en el Nuevo Testamento para la iglesia. Este silencio constituye un gran argumento contra los diezmos en la iglesia. ¿Diezmaban los cristianos del Siglo I con el propósito de consumir todos ellos los diezmos a manera de los israelitas bajo el Antiguo Testamento? No hay en el Nuevo Testamento ni pizca de evidencia para semejante práctica. Tampoco estableció Cristo en su iglesia algún sacerdocio especial que los miembros tuvieran que sostener mediante diezmos, sino que constituyó a todos los miembros de su iglesia «reyes y sacerdotes» (1 Pedro 2:4-10; Apocalipsis 1:6).
Los diezmos fueron Introducidos en la iglesia prostituida mediante decreto imperial en el siglo IX emitido por el emperador Carlomagno, debido a la presión ejercida sobre él por los sacerdotes francos. Por tanto, el hacer caso omiso a estos hechos, argumentos y consideraciones, obviando también la abolición del Antiguo Testamento al morir Jesucristo en la cruz, seguramente ha de interpretarse como un atrevimiento osado y descabellado. Las consecuencias dañinas de su introducción y práctica afloran dondequiera.
28. ¿No había sacerdotes en la iglesia apostólica?
-Sacerdotes tal como los de Leví no los había. Tenga presente, amado hermano, el hecho de que el sacerdocio fue cambiado cuando Cristo murió, y entró en vigor el Nuevo Testamento. Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley (Hebreos 7:12). Bajo el Nuevo Testamento, Cristo es el único sumo sacerdote (Hebreos 4:14-16) y todo miembro fiel de la iglesia es constituido sacerdote para ofrecer sacrificios espirituales (1 Pedro 2:4-10). Sacerdotes que sacrificasen, intercediesen o celebrasen culto por los creyentes no los había en la iglesia establecida por Jesucristo, ni los hay en el día de hoy en la iglesia que sigue fielmente la buena doctrina apostólica hallada en la ley de Cristo (1 Timoteo 4:6, 16; 1 Corintios 9:23).
29. Entonces, ¿qué líderes constituyó Dios en su iglesia?
-Además de los apóstoles de Jesucristo, había ministros o evangelistas (2 Corintios 3:6; 2 Timoteo 4:5), profetas (Hechos 11:27), maestros (Efesios 4:11) y en cada congregación local plenamente organizada gobernaban ancianos, o sea, pastores, también identificados como obispos. Siempre una pluralidad y no un solo obispo o pastor. Además, había diáconos (Tito 1:5-11; Hechos 14:23; Filipenses 1:1; 1 Timoteo 3).
30. ¿Puede la iglesia sostener económicamente a sus evangelistas o ancianos (pastores, obispos) para que se dediquen a tiempo completo a los distintos ministerios espirituales?
-Sin duda alguna. Ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio (1 Corintios 9:14). En ocasiones, el apóstol Pablo trabajaba con sus propias manos para no poner ningún obstáculo al evangelio» (1 Corintios 9:12), o para no ser gravoso a ninguno (2 Tesalonicenses 3:8). No obstante, a veces recibía (2 Corintios 11:8), y siempre defendía el derecho de los obreros en el Reino espiritual de recibir sostenimiento material (1 Corintios 9:1-15; 2 Tesalonicenses 3:6-10; Filipenses 2:25-30; 4:10-20; 1 Timoteo 5:17-18).
31. En 1 Corintios 9:9, Pablo cita «la ley de Moisés» donde está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Implica su argumento que la ley de Moisés aún esté en vigor y que, por consiguiente, los cristianos deberíamos apartar el diezmo para sostener a los evangelistas u obispos?
-Negativo. Citar aquella antigua ley de Moisés no quiere decir que ella aún esté vigente. Lo único que significa es que la porción citada respalda la enseñanza traída, sin contradecir doctrina alguna del Nuevo Testamento. El mandamiento No pondrás bozal al buey que trilla (Deuteronomio 25:4) nada tuvo que ver con los diezmos apartados por Israel para su propio consumo o el sostenimiento del sacerdocio levítico. ¡Los bueyes no se comían los diezmos! Ni tampoco viven de diezmos los obreros legítimos y fieles de la iglesia fiel al Señor, la que costea sus obras conforme a las directrices y los ejemplos revelados por el Espíritu de Dios en el Nuevo Testamento. La abolición de «la ley de Moisés» y el cambio del sacerdocio son doctrinas rudimentarias del Nuevo Testamento, a las que se dedica una porción notable de los escritos que componen la nueva ley de Cristo». Citas en el Nuevo Testamento de algunos principios o normas del Antiguo Testamento concordantes con algunos del Nuevo no contradicen referidas doctrinas, expuestas, de hecho, con inconfundible claridad y vigor.
32. En 1 Corintios 9:13, el apóstol Pablo escribe: Los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo. ¿No se refieren estas palabras a los diezmos?
-Es posible que sí, aun probable. Parece ser alusivo a los sacerdotes levíticos los que comían los diezmos traídos al templo judío en Jerusalén. Este templo aún existía en Jerusalén cuando Pablo escribió su carta a los corintios, cerca del año 55, y los levitas seguían oficiando en él. Aquellos levitas que no aceptaron a Cristo como el Mesías vivían en parte de los diezmos, como también de holocaustos, ofrendas mecidas, primicias, presentes, etcétera. Su ejemplo es uno de entre varios traídos por Pablo para probar que evangelistas y obispos fieles de la iglesia también tienen derecho de recibir sostenimiento. Otros son: ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? (1 Corintios 9:7). Referirse al ejemplo de los levitas no significa, ni por implicación, que la iglesia esté obligada a diezmar, a manera de los judíos, para sostener a los obreros espirituales del Reino de Dios.
33. Si los diezmos fueron abolidos cuando fue clavado el Antiguo Testamento en la cruz, ¿cómo se sostienen bíblicamente los ministros del Nuevo Pacto?
-Respuesta. Mediante las ofrendas voluntarias apartadas cada domingo por los cristianos. La regla del Nuevo Testamento es: Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga algo, según haya prosperado (1 Corintios 16:2). Cada primer día…, es decir, todos los domingos. Los sábados no, ni los demás días, sino los domingos. …cada uno…, o sea, todos y cada uno, y no unos pocos. …ponga aparte algo, según haya prosperado… El diezmo no, sino algo. ¿Cuánto? …según haya prosperado… Las pautas expuestas en 2 Corintios 8:1-12; 9:7-8 concuerdan con esta enseñanza. Fondos recaudados de esta manera pueden ser utilizados para socorrer a los necesitados (Romanos 15:26) o suplir las necesidades de los ministros del Reino (Filipenses 4:10-20).
Además, los cristianos debían brindar hospedaje a los ministros de la Palabra, cooperando con ellos y encaminándolos para que continuaran sus viajes evangelísticos (3 Juan 5-8; Hechos 6:14-15; 18:1-3,7). Asimismo ha de proceder la iglesia hoy día. Interesante e instructivamente, cuando Cristo, durante su ministerio terrenal, envió a los doce apóstoles, y luego a los setenta discípulos, no los instruyó a cobrar diezmos sino a quedarse en los hogares de los justos y a comer lo que les pusieran delante (Mateo 10:5-15; Lucas 10:1-12). Se discierne una similitud entre este proceder y paradigmas divinos fijados luego para la obra evangelística de la iglesia.
34. ¿De qué consistían las ofrendas dadas cada domingo por los miembros de la iglesia primitiva?
-Los relatos y detalles circunstanciales divulgados en el Nuevo Testamento indican que consistían principalmente de dinero. La iglesia no contaba con un alfolí (granero) central, a manera del templo en Jerusalén. Tampoco es concebible que el apóstol Pablo y los pocos obreros que andaban con él en la misión de llevar las ofrendas de Macedonia y Acaya a Judea cargaran muchos víveres, ganado, etcétera. Obviamente, las ofrendas que llevaban eran de dinero (2 Corintios, los Capítulos 8 y 9). Asimismo, las dádivas enviadas por los filipenses a Pablo por un solo hombre, a saber, Epafrodito, eran, sin duda, de dinero (Filipenses 2:25-30; 4:10-20). En cambio, los diezmos dados por Israel eran de granos, frutas, ganado, etcétera.
35. ¿Qué significa «salario» en el contexto de 2 Corintios 11:8?
-En el contexto de obras espirituales, significa una ayuda económica para cubrir los gastos materiales ordinarios –alimento, vestimenta, techo, viajes- de una persona al servicio de Dios, y no un pago o remuneración por su trabajo en el Reino.
36. ¿Puede la iglesia dar al predicador u obispo casado suficiente sostenimiento material para los gastos de mantener su familia?
-Puede y debe, si es necesario para el bienestar de la familia (1 Corintios 9:5-6).
37. ¿Quiénes administran las ofrendas aportadas «cada primer día de la semana» por cristianos que obedecen las leyes del Nuevo Testamento?
-Lógicamente, los ancianos o administradores de cada congregación. En la iglesia primitiva no había concilios que se adueñaran de las ofrendas o que exigieran “el diezmo de los diezmos”.
En la actualidad, ocurren atropellos y escándalos al granel en miles de iglesias por causa de diezmos exigidos, recibidos y administrados por un solo oficial, bien sea el pastor, la pastora, el evangelista, el ministro, el obispo, o cualquiera sea su título. ¿Cuál congregación de los tiempos apostólicos fue gobernada por un solo pastor? Se conoce a una sola, a saber, la que Diótrefes enseñoreaba. Lejos de encomiar el apóstol Juan a Diótrefes, lo denunció severamente diciendo: Le gusta tener el primer lugar entre ellos... recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia (3 Juan 9-10), rasgos estos de verdadero dictador religioso.
¿No demuestra el mismo espíritu dictatorial gran número de pastores que imponen diezmos? Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey*, amonesta el apóstol Pedro (1 Pedro 5:1-4), consejos pisoteados impunemente por muchísimos “pastores” de actualidad, particularmente por los autonombrados, y especialmente por los “independientes” quienes suelen gobernar, cada uno, su congregación, sin dar cuenta a nadie.
*Debemos notar que la palabra griega que en este pasaje se traduce grey es kleron (clero) que se traduce porción, en referencia a la porción de los creyentes bajo el cuidado de los ancianos, no a una casta especial.
38. En lo concerniente a la generosidad, ¿debemos los cristianos superar aun a los israelitas?
-Se deduce que si, pues nuestra obra en el Reino de Dios es más abarcadora y más urgente que la de aquellos israelitas. Con la voluntad dispuesta, debemos ofrendar, no según lo que no tengamos sino según lo que tenemos, dando generosamente, no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre (2 Corintios 8:12; 9:6-7). Estas mismas reglas son las del Nuevo Testamento para el sostenimiento de todas las obras espirituales de la iglesia y están basadas en el amor.. El cristiano que puede dar más de la décima parte de sus ingresos está en la perfecta libertad de hacerlo. Aun en el deber de hacerlo. Pero si las condiciones económicas de cualquier miembro de la iglesia no son favorables, dificultando o haciendo imposible una ofrenda generosa, no por ello será rechazado tal hermano, criticado, difamado, menospreciado, puesto en disciplina. No se le prohibirá el privilegio de participar de la «cena del Señor» todos los domingos por el hecho de no poder ofrendar ni siquiera un poquito. Mucho menos será castigado por no diezmar. No tiene que diezmar.
Reiteramos: ningún cristiano tiene que diezmar obligatoriamente. Todo cristiano fiel al Señor se somete al Nuevo Testamento, y no al Viejo. El Nuevo trae nuevas directrices sobre cómo ofrendar de manera tal que Dios se complazca.
39. ¿Puede el cristiano robar a Dios?
-Desde luego que sí. ¿Lo hace si no diezma? Negativo. Recalcamos: el cristiano no está obligado a diezmar, caducando en la cruz los mandamientos de la Antigua Ley sobre diezmos. Ahora bien, sin duda, desagrada a Dios aquel cristiano que no ofrende de acuerdo a las directrices nuevas asentadas en el Nuevo Testamento, y en este contexto de la nueva ley de Cristo (1 Corintios 9:23), el cristiano negligente, desobediente o mezquino, que pudiendo hacerlo no aporta generosamente, demuestra claramente «no amar a Dios». También roba a Dios si dispone del tiempo que le corresponde al Señor en banalidades.
40. Si los diezmos han sido abolidos y debemos los cristianos aportar para la obra del Señor conforme al Nuevo Testamento, ¿por qué tantos pastores, ministros, «profetas», «apóstoles» y evangelistas enseñan e insisten que el pueblo de Dios del presente debe diezmar?
-A continuación, algunas razones que discernimos.
a) Desconocen las verdades bíblicas sobre «diezmos» que salen a relucir en este estudio.
b) No saben distinguir entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.
c) No han aprendido que el Antiguo Testamento fue clavado en la cruz.
d) No les importa lo que enseña la Biblia.
e) Creen haber recibido revelaciones divinas que los autorizan a imponer el diezmo.
-Quienes alegan haber recibido revelaciones o sueños según los cuales los cristianos debieran diezmar, definitivamente son guiados por un poder engañoso (2 Tes. 2:11-12), y no por el verdadero Espíritu Santo, pues el verdadero Espíritu de Dios no contradice nunca las reglas ya establecidas por él mismo en el Nuevo Testamento. Todo ministro competente del Nuevo Pacto(2 Corintios 3:6) sabe que la iglesia ha de regirse por el Nuevo Testamento, y no por el Antiguo. Ningún ministro honesto se vale de revelaciones o sueños engañosos para estafar al pueblo de Dios o atarle cargas pesadas y difíciles de llevar, cargas de invención humana.
f) Se someten a las ordenanzas de concilios religiosos en lugar de obedecer los mandatos de Cristo y los apóstoles en el Nuevo Testamento.
g) Sirven… a sus propios vientres (Romanos 16:18).
h) Son codiciosos de ganancias deshonestas (1 Timoteo 3:3).
i) Toman la piedad como fuente de ganancia (1 Timoteo 6:5).
j) Por avaricia» hacen mercadería de vosotros con palabras fingidas (2 Pedro 2:1-3).
Recomendaciones
Amigo lector, si se encuentra usted en una iglesia que exige diezmos y hace mercadería de usted o del evangelio con palabras fingidas (2Pe 2:3), respetuosamente le suplico considerar sobriamente su salvación, la cual bien pudiera estar peligrando. Dios no se agrada de los que por la Antigua Ley se justifican. Dice que los tales han caído de la gracia, desligándose de Cristo (Gálatas 5:1-4).
Si a usted le enseñaron mal sobre las doctrinas trazadas en este estudio, ¿no le convendría procurar encontrar lo antes posible una congregación cuyo mensaje y práctica se ajustan a las verdades bíblicas, haciéndose miembro fiel? Todavía está en la tierra una iglesia que no diezma sino que enseña la ofrenda voluntaria generosa, realizando obras, aun de gran alcance, tanto benévolas como evangelísticas, mediante ofrendas abundantes dadas «cada primer día de cada semana».
En casi todos los países del mundo, existen congregaciones que se rigen por el Nuevo Testamento, y no por el Antiguo. Estas congregaciones enseñan la «sana doctrina» (1 Timoteo 4:16) sobre diezmos, ofrendas voluntarias y el sostenimiento material para obreros dignos de recibirlo. Se identifican comúnmente como «iglesia de Cristo», no tomando otros nombres o apodos.
Para pertenecer a esta iglesia, y disfrutar de la preciosa libertad a la que Cristo llama (Gálatas 5:1-13), es preciso obedecer de corazón aquella forma de doctrina (Romanos 6:17) que enseña el Espíritu Santo: creer, arrepentirse y bautizarse (sumergirse, zambullirse) en las aguas para perdón de los pecados» (Hechos 2:38). Al usted obedecer estos mandamientos, Cristo le añadirá a su iglesia. «Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. … Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados…» (Gálatas 5:1, 13).
Si desea nuestra ayuda, puede escribir a la dirección de correo abajo citada y desinteresadamente se la brindaré <!--[if !supportLists]-->https://mail.google.com/mail/images/cleardot.gifJorge Angermüller García , <!--[endif]-->
Dos ejemplos de iglesias que piden diezmos
Por Homero Shappley de Álamo. (hshappley@yahoo.com;)
La Iglesia Universal del Reino de Dios. Argentina. www.iglesiauniversal.com
Los diezmos y las ofrendas son tan sagrados, tan santos como la Palabra de Dios. Los diezmos significan fidelidad y las ofrendas el amor del siervo hacia el Señor. No se puede disociar los diezmos y las ofrendas de la obra redentora del Señor Jesús; significan, en verdad, la sangre de los salvos en favor de aquellos que necesitan de la salvación. Declaración en la sección Lo que creemos.
Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de Israel Central. El Salvador. www.tabernaculo.net
[Nota del autor. Lo siguiente fue copiado de la Página Principal de esta iglesia, cuyo nombre curioso Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de Israel dilata, pensamos, el apegamiento al Antiguo Testamento evidente en las siguientes «Diez razones» a favor de diezmar los cristianos. Realmente, no hay nada de «bíblico» en este nombre extraño. El cristiano entendido no es solo «amigo de Israel», en el sentido de desear que se salve aquel pueblo, sino «amigo», en el mismo sentido, de todo pueblo de la tierra, no haciendo acepción de personas. Según Efesios 3:14-15, del Señor Jesucristo «toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra», y por consiguiente, el nombre bíblico para el cuerpo espiritual del Señor es «iglesia de Cristo» (Romanos 16:16), o «iglesia de Dios» (1 Timoteo 3:15), identificándose cada miembro como «cristiano» (Hechos 11:26; 1 Pedro 4:16), sin otros nombres, apodos o adjetivos. Añadimos entre corchetes breves comentarios nuestros.]
«Diez razones bíblicas por las que los Cristianos debemos Diezmar».
1.- Dios hace un desafío a la siembra para cosechar abundancia. Malaquías 3:10
2.- Porque al no hacerlo, robamos a Dios y a nosotros mismos. Malaquias3:9
3.- Porque al sembrar, Dios protege nuestra cosecha. Malaquías 3:11
4.- El Antiguo Testamento lo enseña. Deuteronomio 14:22 [Las primeras cuatro razones se fundamentan totalmente en el Antiguo Testamento, el cual fue abolido, quitado de en medio y clavado en la cruz conforme a Colosenses 2:14-17; Efesios 2:11-16; 2 Corintios 3:6-17; todo el libro de Hebreos, casi toda la carta a los Gálatas y otros textos.]
5.- Nuestro Señor Jesucristo lo confirma en el Nuevo Testamento. Mateo 23:23 [Cristo Jesús nació, vivió y murió bajo el Antiguo Testamento. Gálatas 4:4; Hebreos 9:15-17. Su Nuevo Testamento no entró en vigor hasta el día de Pentecostés, cincuenta días después de resucitar Cristo, y diez días después de su ascensión. Bien que los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan figuran en el canon del Nuevo Testamento, en realidad cubren eventos de los últimos cuatro años de la Era Mosaica, mayormente la vida, las enseñanzas y las obras de Juan el Bautista y de Jesús, el Mesías.]
6.- El Diezmo es una institución desde los orígenes del pueblo de Dios. Hebreos 7:2 [Esto no lo dice Hebreos 7:2. Para un comentario detallado sobre Hebreos 7:1-10, leer: «¿Diezmos en la iglesia? Melquisedec, Abraham y Cristo. ¿Debemos los cristianos diezmar porque Abraham dio diezmos a Melquisedec?»
7.- Sobre la iglesia recae la responsabilidad de administrar bien los diezmos del Señor. Hebreos 7:5 [En el mismo estudio «¿Diezmos en la iglesia? Melquisedec, Abraham y Cristo», comprobamos que Hebreos 7:5 nada tiene que ver con recoger o administrar diezmos la iglesia. «Los diezmos del Señor» no es, en definitiva, una expresión bíblica. Jesucristo jamás ordenó que su iglesia recogiera diezmos. Tampoco los apóstoles del Señor.]
8.- Las instrucciones de Diezmo son una institución apostólica. 1a. Corintios 16:1-2 [Lejos de mentar este pasaje «diezmos», enseña «la ofrenda» ordenada en las iglesias de Galacia y también en la de Corinto. «Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado…» ¡Nada de diezmos hay en 1 Corintios 16:1-3.]
9.- El Diezmar o sembrar, es una necesidad que nace del corazón 2a. Corintios 9:7 [Ni una palabra sobre «diezmos» se encuentra en este versículo, como tampoco en el Versículo 8. Al contrario, la pauta divina para la iglesia lee: «Cada uno dé como propuso en su corazón…». El diezmo no sino como propone cada uno en su propio corazón. ¿Qué les pasa a los predicadores y maestros del «Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de Israel»? ¿Acaso no sean capaces de entender lo que leen en estos pasajes sencillos? Sin justificación alguna, introducen la doctrina de «diezmos» en ellos, añadiendo a la Palabra de Dios y tergiversando sus instrucciones para la iglesia. Así, engañan a la gran membresía que han podido atraer, pecado muy grave de verdad.]
10.- Dios retribuye material o espiritualmente a todo aquel que siembra de corazón. 2ª. Corintios 9:8
Además de todo esto, tenemos que en uno de sus escritos Justino Mártir (100-167 d.C.), considerado uno de los Padres de la Iglesia juntamente con Policarpo, Ignacio, Papías, Ireneo, Orígenes, Tertuliano, Eusebio y otros nos describe el primitivo culto cristiano El domingo se celebra una reunión de todos los que viven en las ciudades y villas, y se lee una porción de las memorias de los apóstoles y de los escritos de los profetas, tan extensa como el tiempo lo permite. Cuando se termina la lectura, el que preside, en un discurso da la admonición y exhortación a imitar estas nobles cosas. Después de esto todos nos levantamos y ofrecemos una oración en común. Al terminarse la oración, como antes hemos descrito, traen pan y vino y el que preside da gracias por ellos conforme a su capacidad, y la congregación contesta «Amén». Luego los elementos consagrados se reparten a cada uno y participamos de ellos, y los llevan los diáconos a los hogares de los ausentes. Los ricos y los de buena voluntad, luego dan ofrendas conforme a su libre voluntad; y esta ofrenda se deposita con el presidente, quien de ella suple a los huérfanos, viudas, presos, extraños y todos los necesitados.
Como podrán apreciar, en ésta no se hace mención al recojo de Diezmos, mas sí en el reparto entre los huérfanos, viudas, presos, extraños y todos los necesitados, con la finalidad de suplir sus necesidades.
Para concluir, L. S. Chafer, en su obra Grandes temas bíblicos, dice: Aunque algunos principios de la ley han seguido y se han reafirmado bajo la gracia,..., el diezmo no se ha impuesto sobre el creyente de esta dispensación. Así como el día del Señor superó al reposo legal y se ha adaptado a los principios de la gracia de una manera que el sabbat no podía, el diezmo ha sido superado por un sistema nuevo de dar que se adapta a las enseñanzas de la gracia de una manera que el diezmo no podía hacerlo.